Situada en la zona sur de la cordillera andina colombiana y flanqueada por el rio Magdalena. Se caracteriza por cultivos en pequeñas fincas familiares, generalmente asociadas en cooperativas, que ha permitido el desarrollo de cultivos sostenibles y de gran calidad. Pese a su caracter minifundista la región se ha erigido en el centro del eje cafetalero, llegando a producir el 18% del café colombiano. Sin duda su altitud , que ronda entre los 1200 y 1800 m.s.n.m , y un rico y fertil terreno volcánico favorece el florecimiento de cafés de muy alta calidad.
Su taza es de fragancias dulces, con aromas afrutados que nos recuerdan especialmente al melocotón y la maracuyá. Cuerpo medio acaramelado y fina acidez málica.